Facilita enormemente los viajes astrales y los sueños lúcidos, induce experiencias visionarias, disipa los pensamientos negativos y cura nuestra alma.
Este cristal fortalece el trabajo Chamánico, nos reconecta con nuestro Yo espiritual, sana el linaje ancestral, elimina energías estancadas en los ambientes y ayuda a recibir respuestas de los planos espirituales.